Las mil vidas de la hidroxicloroquina

La hidroxicloroquina (HCQ) y su predecesor, la cloroquina, son fármacos de muy larga y curiosa trayectoria. Todavía siguen siendo medicamentos esenciales de la OMS1. Proceden de la quinina, un extracto de la corteza del árbol americano de la quina, utilizado al menos desde el siglo XIII en Perú para tratar el paludismo2. La condesa de Chinchón, virreina del Perú, fue tratada de fiebres en el año 1.640 con extracto de quina, dándola así a conocer en España, y en el resto de Europa su uso fue extendido por los jesuitas, de ahí su nombre inicial de «polvos de la condesa» o «polvos de los jesuitas».

En 1658, Oliver Cromwell falleció de malaria, resistiéndose, como buen protestante, a tomar el «polvo de los jesuitas». Consciente de que los no católicos preferían la muerte antes que tomar un remedio comercializado por la Iglesia, Robert Talbor decidió elaborar una preparación secreta de quinina, vino, agua y opio con la que sanó al rey Carlos II de Inglaterra de fiebres intermitentes.

En 1780, Johann Jacob Schweppe inventó la tónica, a la que añadió quinina para prevenir el paludismo. Se hizo muy popular su consumo por los soldados ingleses en la India, especialmente mezclado con ginebra.

Bayer descubrió la cloroquina en 1934 y la desechó por sus efectos secundarios, sin embargo, patrocinó ensayos clínicos durante la II Guerra Mundial que demostraron su valor en la terapéutica de la malaria. En los años 50, se desarrolló la HCQ para mejorar la seguridad de su antecesora. Actualmente tienen su indicación principal en el tratamiento de los ataques agudos de malaria no complicada y en su profilaxis3.

Su uso en reumatología comenzó en 1894, el inglés Paine observó que el consumo de quinina producía palidez; probó su uso en el lupus discoide descubriendo su efecto inmunosupresor. Hoy en día la HCQ es el tratamiento de primera línea del lupus eritematoso sistémico y del discoide (1b/A)4. También lo fue clásicamente en la artritis reumatoide con síntomas leves, pero en las recomendaciones EULAR 2019 la HCQ cayó, pues no se encontraron nuevas pruebas con respecto a la eficacia y los estudios históricos habían demostrado solo una débil eficacia clínica y no estructural5.

Nuestra protagonista volvió al candelero al comienzo de la pandemia de la COVID-19. En China en 2007 se observó que la HCQ ralentizaba la reproducción del coronavirus del SARS en cultivos celulares. En marzo de 2020 el polémico investigador francés Didier Raoult, responsable del Instituto Hospitalario Universitario de Marsella, considerado un profeta, un científico loco, un genio incomprendido o un gurú6, promovió un ensayo clínico con HCQ y azitromicina y a partir de una muestra ridícula y en un tiempo récord dijo haber encontrado la curación milagrosa en un momento de profunda vulnerabilidad mundial. Se produjo una demanda mundial inabordable a pesar de ser de uso compasivo, de sus frecuentes y potencialmente graves efectos adversos y de sus interacciones, además, en poco tiempo, se evidenció su ineficacia. Se provocó entonces un debate público intenso e irracional en el que se mezcló ciencia y política, llevando a The Lancet a cometer un vergonzoso error y forzando a gobernantes, la AEMPS, la FDA y la OMS a emitir secuencias de comunicados que nos mantuvieron en vilo. ¿Y cómo están las cosas? Se realizaron múltiples estudios que no encontraron ningún beneficio y sí algún perjuicio, especialmente combinada con otros fármacos. Los ensayos clínicos RECOVERY (Gran Bretaña)7 y SOLIDARITY (OMS)8 que evalúan una variedad de medicamentos potenciales en pacientes hospitalizados, suspendieron en junio los brazos que incluían la HCQ por ineficacia. La AEMPS suspendió el reclutamiento de pacientes en estudios similares9.

A pesar de que no se conoce su mecanismo de acción exacto, de su lado oscuro de secundarismos e interacciones y de su caída en desgracia; ¿alguien duda de que a la HCQ le quedan muchas vidas10?

 

Bibliografía

  1. World Health Organization. Model list of essential medicines. 21st list 2019. [Internet.] Ginebra: WHO; 2019. Disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/325771/WHO-MVP-EMP-IAU-2019.06-eng.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  2. Real Jardín Botánico. [Internet.] Madrid: Real Jardín Botánico, CSIC: 2020. Disponible en: rjb.csic.es
  3. [Internet.] Madrid: Vidal Vademecum Spain: 2020. Disponible en: https://www.vademecum.es/principios-activos-hidroxicloroquina-p01ba02
  4. Fanouriakis A, Kostopoulou M, Alunno A, Aringer M, Bajema I, Boletis JN, et al. 2019 Update of the EULAR recommendations for the management of systemic lupus erythematosus. [Internet.] Ann Rheum Dis. 2019;78:736-45. Disponible en: https://ard.bmj.com/content/78/6/736
  5. Smolen J, Landewé R. EULAR recommendations for the management of rheumatoid arthritis with synthetic and biological disease-modifying antirheumatic drugs: 2019 update. Ann Rheum Dis. 2020;79:685-99.
  6. Sinclair A. El profesor Didier Raoult, defensor de a cloroquina, ¿genio o charlatán? [Internet.] RFI. 24 de marzo de 2020. Disponible en: https://www.rfi.fr/es/francia/20200324-el-profesor-didier-raoult-defensor-de-la-cloroquina-genio-o-charlat%C3%A1n
  7. Ensayo clínico “Solidaridad” sobre tratamientos contra la COVID-19. [Internet.] OMS. 2020. Disponible en: https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/global-research-on-novel-coronavirus-2019-ncov/solidarity-clinical-trial-for-covid-19-treatments
  8. Randomised Evaluation of COVID-19 Therapy. [Internet.] University of Oxford, Nuffield Department of Population Health; 2020. Disponible en: https://www.recoverytrial.net/
  9. La AEMPS toma medidas con respecto a los ensayos clínicos para la COVID-19 con hidroxicloroquina. [Internet.] AEMPS, Ministerio de Sanidad. 22 de junio de 2020. Disponible en: https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/2020-medicamentosusohumano-3/la-aemps-toma-medidas-con-respecto-a-los-ensayos-clinicos-para-la-covid-19-con-hidroxicloroquina/
  10. Mitjà O, Corbacho-Monné M, Ubals M, Tebe C, Peñafiel J, Tobias A, et al. Hydroxychloroquine for Early Treatment of Adults with Mild Covid-19: A Randomized-Controlled Trial. [Internet.] Clin Infect Dis. 2020 Jul 16;ciaa1009. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32674126/

Susana Aldecoa Landesa. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Miembro del Comité Editorial de la Guía terapéutica en Atención Primaria de la semFYC.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s