¿Debemos beber dos litros de agua al día?

Estado de la cuestión

La recomendación, tradicionalmente establecida,  de beber dos litros de agua al día, figura entre las preguntas de mayor interés en la consulta del «Dr. Google».

Aunque la respuesta parece muy clara, en las últimas décadas se han realizado algunos avances, desde el dogmatismo de «toda la vida se ha hecho así» alimentado por los medios de comunicación de masas y un sector de la industria con cierto interés, a la revisión crítica y basada en las pocas evidencias disponibles de autores como Heinz Valtin1, Margaret McCartney2 o Rafael Bravo3 y algunos colaboradores de un importante medio de comunicación, últimamente con impacto audiovisual4.

Es precisamente en el ámbito sanitario, y concretamente en el médico, donde mayoritariamente se sigue «recetando» sin prejuicio alguno el beber 1,5-2 litros (o 6-8 vasos) de agua al día, lo que contribuye a mantener el cientificismo de la quimera creada.

De forma empírica se han establecido unos valores de referencia para la ingesta de agua, la combinación de la ingestas medias observadas en grupos de población con los valores deseables de osmolaridad urinaria y volúmenes de agua por unidad de energía consumida, que estarían en torno a 2 litros/día para mujeres y 2,5 litros/día para hombres.

Esta es una práctica avalada por diversas sociedades científicas5 de nuestro ámbito y algunos organismos oficiales como el National Health Service (NHS) y la British Dietetic Association (BDA) de Reino Unido o la European Food Safety Authority (EFSA).

Se parte de la aserción «la deshidratación es un problema de salud», que se utiliza como sofisma para considerar que «una hidratación adecuada es vital para tener una buena salud». Aunque quizás la pregunta del millón sería: ¿Cuál es la hidratación adecuada? Difícil dar respuesta ante la gran variabilidad existente en índice de masa corporal (IMC), temperatura ambiental, actividad, ingesta, etc.

Las evidencias disponibles

La primera revisión sobre el tema1 no localizó ningún artículo de calidad que hiciera referencia a los discutidos 8 vasos, la única cita bibliográfica aparece en un libro de 1974 del Dr. Stare que, de forma empírica, incluía todas las bebidas y otras fuentes como frutas y verduras; aunque tampoco se encontró evidencia del efecto nocivo de una ingesta hídrica menor.

Los datos disponibles proceden de estudios epidemiológicos descriptivos, en su mayoría encuestas dietéticas que recogen la ingesta hídrica media y dietética total en personas sanas, con gran variabilidad en el diseño metodológico y en los resultados, según los diferentes países6-9.

La ingesta hídrica en EE.UU. solo supone una tercera parte del agua dietética total6 proviniendo el resto de otros líquidos y alimentos, aunque en algunos países como España su proporción supera el 50%7,8.

La escasa evidencia disponible es de mala calidad, con múltiples sesgos de selección, información y confusión.

Muchos de los estudios disponibles están respaldados por la industria del agua embotellada y las bebidas edulcoradas y deportivas6-9.

Las personas adultas sanas son capaces de regular y mantener la homeostasis fisiológica mediante el mecanismo de la sed.

 Conclusiones

  • No debemos confundir ingesta hídrica con agua dietética total.
  • No existe evidencia científica actualmente para recomendar beber dos litros de agua al día.
  • Las personas adultas sanas deberían beber agua cuando tengan sed.
  • El incremento de la ingesta hídrica probablemente pueda ser beneficioso en personas que realicen un ejercicio intenso, con temperaturas elevadas, antecedentes de litiasis renal o en personas mayores con alteración del centro de la sed.

 Bibliografía

  1. Valtin H. “Drink at least eight glasses of water a day.” Really? Is there scientific evidence for “8 x 8”? Am J Physiol Regul Integr Comp Physiol. 2002; 283(5): R993-1004. Disponible en: http://ajpregu.physiology.org/content/283/5/R993.long
  2. McCartney M. Waterlogged? BMJ. 2011; 343: d4280. Disponible en: http://www.bmj.com/content/343/bmj.d4280?sid=13c0dba9-5866-4ec8-96cf-7e83e16c8127
  3. Primum non nocere 2017. rafabravo.blog [Internet]. ¡Al agua patos! [Acceso 28 May 2016]. Disponible en: https://rafabravo.blog/2014/07/04/al-agua-patos/
  4. López Iturriaga M, y su equipo. elcomidista.elpais.com [Internet]. Por qué no hay que beber dos litros de agua al día. [Acceso 31 Jul 2017]. Disponible en: https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/07/28/articulo/1469712888_096023.html
  5. Martínez Álvarez JR, Villarino Marín AL, Polanco Allué I, Iglesias Rosado C, Gil Gregorio P, Ramos Cordero P, et al. Recomendaciones de bebida e hidratación para la población española. Nutr clín diet hosp. 2008; 28(2): 3-19. Disponible en: http://www.nutricion.org/publicaciones/revistas/NutrClinDietHosp08(28)2_3_19.pdf
  6. Drewnowski A, Rehm CD, Constant F. Water and beverage consumption among adults in the United States: cross-sectional study using data from NHANES 2005–2010. BMC Public Health. 2013; 13: 1068. Disponible en: https://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2458-13-1068
  7. Ferreira-Pêgo C, Babio N, Fenández-Alvira JM, Iglesia I, Moreno LA, Salas-Salvadó J. Fluid intake from beverages in Spanish adults; cross-sectional study. Nutr Hosp. 2014; 29(5): 1171-8. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/3092/309231670029.pdf
  8. Guelinckx I, Ferreira‑Pêgo C, Moreno LA, Kavouras SA, Gandy J, Martínez H, et al. Intake of water and different beverages in adults across 13 countries. Eur J Nutr. 2015; 54 Suppl (2): S45-S55. Disponible en: https://www.springermedizin.de/intake-of-water-and-different-beverages-in-adults-across-13-coun/8392260
  9. Guelinckx I, Tavoularis G, König J, Morin C, Gharbi H, Gandy J. Contribution of water from food and fluids to total water intake: Analysis of a French and UK Population Surveys. Nutrients. 2016; 8(10). pii: E630. Disponible en: mdpi.com/2072-6643/8/10/630/pdf

Ángel Carlos Matía Cubillo. Miembro del GdT de Medicina Basada en la Evidencia de la semFYC y colaborador de la Guía terapéutica de la semFYC.